Raúl Porras Barrenechea nació en Pisco el 23 de marzo de 1897. Fue un notable historiador, ensayista, diplomático y político peruano. Sus estudios iniciales los realizó en el Colegio San José de Cluny y luego en el Colegio Recoleta de la Plaza Francia de Lima, allí muestra su vocación de escritor publicando cuentos en el Boletín Escolar (El gato y el perro, Historia de un viejo pajarito) y una traducción del francés.
Realiza estudios en la Facultad de Letras (1912), donde luego se iniciará como profesor en la cátedra de lengua castellana y posteriormente, de Historia del Perú, y en la Facultad de Derecho (1914). Trabaja como amanuense (secretario) en la Corte Suprema de Lima (1912) y en la Facultad de Ciencias
Políticas de San Marcos (1915).
Fue animador de las revistas Ni más ni menos (1913) y Alma Latina (1915).
En 1918 viaja como delegado estudiantil a La Paz (Bolivia) y al año siguiente a Buenos Aires donde se involucra con las ideas de la Reforma Universitaria.
En 1919 participa en la Reforma Universitaria de San Marcos. Funda el “Conversatorio Universitario”, institución que congregó a lo mejor de la juventud estudiosa que había participado en la reforma universitaria para investigar el tema de la independencia del Perú. Allí Porras dio a conocer su trabajo juvenil sobre José Joaquín de Larriva, que marcó el inicio de sus indagaciones histórico-literarias acerca de los satíricos limeños.
Ingresa al Ministerio de Relaciones Exteriores como secretario.
Fue profesor de Historia en diversos colegios de Lima, destacando su paso por los colegios limeños Anglo-Peruano (hoy San Andrés), Recoleta, Corazón de Jesús de las Srtas. Castañeda, Deutshe Shule (hoy Alexander von Humboldt) y Antonio Raimondi donde demuestra sus dotes docentes, que seguiría luego en la cátedra de Historia en su alma máter, en la Universidad Católica, en la Academia Diplomática y en el Instituto de Urbanismo de la Universidad de Ingeniería.
Como político fue senador por Lima en 1956, llegando a ser presidente de su cámara. Tuvo, además, una destacada actuación como diplomático, siendo entre 1936 y 1938 ministro plenipotenciario del Perú ante la Sociedad de Naciones (hoy ONU), embajador en España (1948-1949) y ministro de Asuntos Exteriores (1958-1960), cargo que juramentó en su propia residencia, debido a encontrarse delicado de salud.
Falleció el 27 de setiembre de 1960 de un ataque al corazón, en su casa de Miraflores, hoy casa-museo y sede del Instituto de Estudios que lleva su nombre.